Ronaldinho recibió el trofeo de manos de su madre, doña Miguelina. "Este trofeo es para vosotros", repetía con los brazos, en un movimiento circular, enfocando a todos los rincones de la grada.
Los asistentes tiraron de cuerdas vocales para corear su nombre con el mismo esmero que en el minuto 67, cuando marcó el 2-1 al Sevilla.