El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, se mostró ayer convencido de que en los próximos años habrá una reducción de aranceles y otros obstáculos al comercio internacional.
Lamy participó ayer en la segunda y última jornada del foro de la OCDE, que tiene lugar en París, en la sesión dedicada a analizar el sistema internacional de intercambios comerciales.
En su intervención Lamy dijo que culminar la actual negociación de la Ronda de Doha para liberalizar el comercio es un "reto inmediato y urgente" y "una ocasión para corregir desigualdades e injusticias".
Lo calificó de objetivo factible y rechazó que las negociaciones, que se mantienen desde hace años, estén estancadas.
"Se avanza, aunque no con la rapidez que desearíamos", afirmó el responsable de la OMC, para quien el fracaso de la ronda de Doha afectaría "duramente" el sistema multilateral, "y en los próximos años lo vamos a necesitar".
Admitió que la agricultura es el tema de negociación más complicado desde el punto de vista técnico y político y apuntó que los países recurren en ocasiones a la "póliza de seguros" que en ocasiones es el proteccionismo.
No obstante, manifestó que los actuales obstáculos al comercio mundial se reducirán progresivamente, a pesar de que cada vez más los países siguen la línea de los acuerdos bilaterales, que afectan a los tratados multilaterales y con los que "los desarrollados obtienen mejores condiciones".