La economía china deberá crecer en "alrededor del 8%" en 2002, indicó ayer un alto responsable chino. "Pensamos que la economía nacional aumentará alrededor de un 8% con respecto al año pasado (a 1,200 millardos de dólares)", declaró Zeng Peiyan, comisario de planeamiento, en conferencia de prensa al margen del decimosexto Congreso del partido comunista chino (PCCH).
El gobierno se había fijado un objetivo del 7% para este año pero lo fue ampliando con el correr de los meses. Los nueve primeros meses de 2002 la tasa de crecimiento promedio fue del 7.9%. Pasó del 7.6% en el primer trimestre a 8% en el segundo para alcanzar los 8.1% entre julio y septiembre en relación con igual período en 2001, según datos de la Oficina nacional de estadísticas.
El rotativo señala que al déficit fiscal habrá que sumar la deuda flotante (pendiente de pago) de los organismos del Estado, con lo que la deuda global podía situarse en 1.1 billón de guaraníes (167 millones de dólares).
"Abc Color" había vaticinado un sombrío panorama económico al advertir de que el déficit fiscal y la elevada deuda de las compañías estatales de electricidad y de agua potable pueden desembocar en la suspensión de pagos, en los primeros meses de 2003.
El presidente del Banco Central, Raúl Vera, salió al paso de esas afirmaciones asegurando que "es muy apresurado" hablar que el país vaya suspender el próximo año los pagos del servicio de la deuda externa.