Las ventas de casas usadas en Estados Unidos bajaron un 3.5% en el mes de julio y quedaron en una tasa anualizada de 4.67 millones de unidades, el nivel más bajo en ocho meses, al tiempo que se mantuvo una cifra alta de cancelación de compraventas, informó ayer la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.
Las ventas en julio fueron un 21% superiores a las de julio de 2010, cuando el mercado se deprimió tras el fin de un período de estímulo fiscal aprobado por el Gobierno del presidente Barack Obama para los compradores de una primera vivienda.