A pesar de los cambios a los cuales se ha sometido, la industria atunera del país se mantiene estable, indicó Rimsky Sucre, presidente de la Asociación Panameña de la Industria del Atún.
Esta industria, dedicada desde hace más de 3 décadas a ofrecer servicios logísticos a barcos atuneros nacionales y extranjeros, en cuanto a ventas y reparaciones, usos del canal, usos portuarios y reparaciones de los astilleros ha disminuido sus ingresos de $200 millones que generaba en los años 80´s a $100 millones en la actualidad.
Según Rimsky, que ayer tomó posesión como nuevo presidente de la asociación, los efectos negativos en la industria incidieron a partir de la reversión del canal, adicional a los problemas de embargo contra el atún procedente del Pacífico Occidental, el cambio en el manejo de los puertos de descarga de atún a contenedores y por la caída de los precios del codiciado pez.
"Estos factores afectaron el uso de la infraestructura nacional por parte de los armadores y barcos internacionales" dijo Sucre.
Pero no todo está perdido. Sucre considera que existe una coyuntura que la industria puede aprovechar. La ventaja radica en atraer a los armadores e inversionistas, que debido a las condiciones políticas y económicas que enfrenta Venezuela y Colombia buscan mejores condiciones y ofertas que Panamá puede ofrecer, dado que el país es estable, eficiente y efectivo.
También señaló que para garantizar la prosperidad del país en el sector pesca, es necesario que se otorguen más licencias para la pesca de atún, ya que Panamá deja de recibir beneficios calculados en varios cientos de millones de dólares debido a la pesca ilegal.
"Estos recursos podrían ser utilizados en vigilancia e infraestructura para proteger el mar territorial, que son necesarios para que el país se convierta en un país marítimo" acotó Sucre.
Sin embargo, opina que para otorgarlas es necesario que se hagan ajustes en la ley vigente, ya que hay que delimitar las áreas que deben ser prohibitivas para la pesca de atún, todo ello logrado en consenso con grupos conservacionistas, científicos, turísticos y deportivos.
Con sorteos extraordinarios anteriores la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB), en el 2002 entregó cerca de $2,119,204.53 para el FEJUPEN, mientras que el año pasado el aporte fue menor debido a que otorgaron $1.2 millones, y para este año el sorteo extraordinario del mes de abril, no rindió los dividendos necesarios para inyectar un mayor capital al fondo.
De León explicó que además del 5% de los peajes del Canal de Panamá, se están considerando otras alternativas, como buscar mayores rendimientos en el Banco Nacional de Panamá (BNP), o que se invierta en bonos del estado que hoy en día producen excelentes intereses y que alimentarán al FEJUPEN.
Disminuyen ingresos de industria atunera
Incidió la reversión del canal, el embargo al atún, el manejo de los puertos y la caída de los precios del codiciado pez.