1. AMBICIÓN. La ambición ha tenido en algunos componentes de nuestra cultura una interpretación negativa; sin embargo, para mí una clave del éxito es la ambición entendida como el deseo permanente por la superación, la aspiración de crecer personal y profesionalmente y que este crecimiento alcance a otras personas.
2. APRENDIZAJE. Uno de mis principales objetivos es mantener una disposición permanente al aprendizaje. El camino que me trajo al éxito presente no es necesariamente el mismo que me llevará al éxito futuro, por ello uno siempre tiene que estar inquieto, desarrollar nuevos talentos y destrezas para innovar y ser competitivo. A su vez, comprender que el conocimiento se multiplica al ser compartido, lo que implica ser parte activa de un proceso de desarrollo y difusión del conocimiento adquirido.
3. ACEPTACIÓN AL CAMBIO. Mi familia es un ejemplo de lo importante que es tener capacidad de adaptación. Junto a mi esposa y mis hijas hemos tenido que desarrollar capacidades para enfrentarnos constantemente a nuevas realidades y salir adelante. En el mundo profesional es igual. Uno se enfrenta a un mundo multicultural y dinámico que exige una disposición al cambio y el factor anterior (aprendizaje) es clave para lograrlo.
4. TEJIDO SOCIAL. Es muy importante estar rodeado de gente buena y honesta que construya contigo una buena historia que contar. El tejido social como clave del éxito empieza con la familia, continúa con los amigos y compañeros de trabajo, y se amplía a la sociedad a través de la participación en gremios y asociaciones, actividades con la comunidad, etc. Se trata de ser parte de una comunidad de personas que fomentan un entorno sano para el desarrollo.
5. OCIO. La premisa “el que más horas trabaja” es más comprometido, profesional, competitivo o exitoso no forma parte de mi agenda. Creo en la eficiencia y la calidad de vida. Redoblar el trabajo cuando hay que hacerlo, pero mantener un sano equilibro y dedicar tiempo a mi esposa y a mis hijas, a mis apreciados amigos, a jugar golf y hacer un BBQ, la lectura y la investigación, reflexionar, navegar en Facebook, regar las matas, ir a la playa, etc. En el ocio surgen grandes ideas y soluciones para el trabajo. ¡Que viva el ocio!