La Red para la Infancia y la Adolescencia expresó ayer su temor porque la "dolarización" que entrará en vigor el próximo 1 de enero obligará al Gobierno salvadoreño a reducir los presupuestos de los programas de atención a la infancia.
Este organismo privado, integrado por más de sesenta organizaciones civiles y oficiales, presentó ayer un balance de la situación social de los niños y adolescentes salvadoreños durante el año 2000, así como la proyección de esos sectores para 2001.
Un directivo de la Red Vitelio Sánchez, declaró en rueda de prensa que la "dolarización" aprobada por el Parlamento el pasado 30 de noviembre afectará a los más de 2,6 millones de niños que habitan en el país, debido a que esa política monetaria incrementará el déficit fiscal de la nación.
Ante ese panorama, dijo Sánchez, el Gobierno "buscará reducir ese déficit recortando los presupuestos de los programas sociales y habrá menos fondos para los niños y niñas debido a que ese sector no le va a generar mayores protestas como otros".
Añadió que si el Gobierno no recorta los gastos sociales, tendrá entonces que reducir el déficit fiscal por medio del incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que provocará que "los precios de los productos de consumo se disparen y los padres de familia tengan que decidir entre llevar comida a sus hogares o enviar a sus hijos a estudiar".
Esa situación, agregó Sánchez, llevaría al incremento de la deserción escolar y en consecuencia, al aumento de niños y niñas en la calle en peligro de caer en la drogadicción y en los abusos sexuales, así como en la necesidad de trabajar para subsistir o ayudar a sus padres.
Sánchez dijo que de acuerdo con las estadísticas de la Red, después de los ajustes estructurales que realizó el Gobierno a principios de la década de los años noventa, en 1994 existían a nivel nacional 224 niños de la calle y en 1999 la cifra se incrementó hasta 1.200.
Además, según cifras oficiales, entre 1991 y 1992, unos 300.000 niños se dedicaban a trabajar y no tenían acceso a la escuela, mientras que en 1999, la cifra creció hasta 450.000 niños, "aunque nosotros consideramos que el número sobrepasa ya el medio millón", aseguró Sánchez.
Después de que entre en vigencia la Ley de Integración Monetaria que permitirá la libre circulación del dólar estadounidense en El Salvador, "los niveles de niños en la calle y obligados a trabajar para sobrevivir crecerá en forma exponencial", indicó el dirigente social.
De acuerdo con las cifras de la Red, en 2000 se han registrado 1.200 casos de maltratos a niños, 620 violaciones sexuales, 247 asesinatos, 62 heridos por "balas perdidas" y 34 por "negligencia institucional", es decir muertes, por el dengue hemorrágico que se propagó en el país "por la falta de previsión del Gobierno.
Además, dijo Sánchez, se conocieron 24 casos de prostitución de niñas a nivel nacional.
Por su parte, el sacerdote jesuita español, Jon Cortina, denunció la "falta de voluntad" del Parlamento en aprobar una Comisión Nacional de Búsqueda de centenares de niños perdidos durante la pasada guerra civil salvadoreña (1980-1992).
La iniciativa de Cortina, director de la Asociación Pro-Búsqueda de Niños y Niñas Desaparecidos", no consiguió el apoyo de los diputados de los partidos de derecha en el Parlamento para su creación, a pesar de los constantes llamamientos de la organización.