El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, ha lamentado ayer el "doloroso fracaso" de las negociaciones de la Ronda de Doha para la liberalización comercial mundial, por culpa de las "pequeñeces" de los países más duros en esta discusión.
Mandelson ha declarado a la prensa que el fiasco de la reunión, que llegó ayer a su noveno día, con el fin de rescatar la Ronda de Doha para la apertura de mercados agrícolas e industriales es "malo para la economía global, en un momento en que necesitamos buenas noticias".
"Estábamos muy cerca del acuerdo; se trata de un fracaso colectivo", ha subrayado.
El jefe negociador de la UE ha criticado la falta de voluntad política y la posición de "algunos" que por "una pequeña medida (en referencia a las discrepancia por las salvaguardas contra las importaciones agrícolas), se haya provocado este desastre.
En la negociación, los países más duros han sido India, China y Estados Unidos.
Por un lado India y China defendieron las salvaguardas y argumentaron la necesidad de proteger sus cultivos de arroz, algodón y azúcar, además de pedir a EEUU que redujera sus subsidios agrícolas.
Por otro, Washington se ha negado a rebajar las ayudas cuantiosas que otorgan a sus agricultores.
"La negociación ha sido larga y compleja", ha remarcado Mandelson y ha insistido en su fracaso ante las reacciones "desproporcionadas" por una cuestión pequeña, en medio de una discusión tan amplia.
La falta de acuerdo, ha añadido, perjudicará a los países "más vulnerables", según Mandelson, aquellos que necesitaban "las oportunidades para que la Ronda de Doha (iniciada hace siete años con el fin de profundizar en la liberalización comercial mundial) fuera un éxito".
Las principales potencias comerciales (Australia, Brasil, China, Estados Unidos, India, Japón y la Unión Europea) no llegaron a un acuerdo sobre cómo y cuánto abrir sus mercados agrícolas e industriales, en cuánto los países ricos debían bajar sus subsidios y qué tipo de protección debía permitirse a los países pobres.
Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Celso Amorim, aseguró que el fracaso de las negociaciones para desbloquear la Ronda de Doha podría haber sido otro si los jugadores fueran distintos.
"Si yo fuera el árbitro, cambiaría a los jugadores para ver si aún hay posibilidades de obtener una victoria", dijo Amorim al abandonar la reunión en la que se decidió el fracaso de las negociaciones que durante nueve días han mantenido una treintena de ministros de la OMC.
"Es increíble, increíble que fracasáramos por un solo asunto", agregó Amorim en referencia a las salvaguardas agrícolas, que ha sido el tema que ha atascado la negociación.
El mecanismo, reivindicación de los países en desarrollo, permitiría el aumento automático de los aranceles agrícolas en caso de un abrupto aumento de las importaciones o una caída de los precios. El desacuerdo por cuál debe ser la cifra que active el mecanismo ha trabado todo el proceso.