El ministro de Economía de Argentina, Domingo Cavallo, no pidió ayer, al director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Koehler, que acelere desembolsos pendientes para ese país, explicó el FMI.
Claudio Loser, responsable para América Latina del Fondo -que asistió al encuentro-, dijo que esta institución mantiene con ese país "un diálogo muy bueno" y destacó que "ha apoyado a Argentina durante un período prolongado".
"Nunca hemos dejado de trabajar" con Argentina y "le hemos dado consejos a nivel técnico, pero no hay anuncios dramáticos.Se trata de un trabajo de hormigas", indicó.
Loser explicó que Argentina tiene todavía unos 9,000 millones de dólares pendientes de desembolso en el Fondo Monetario, que le concedió en diciembre unos 14,000 millones de dólares -dentro del "blindaje" internacional de 40,000 millones- y que en agosto aprobó una ayuda adicional de 8,000 millones de dólares.
El encuentro entre Cavallo y Koehler, que se desarrolló durante una hora, "no fue una reunión de negociación, sino de trabajo, en la que hubo un buen ambiente y en la que se tocaron temas relevantes" como las políticas fiscales, la estrategia macroeconómica y el acuerdo firmado con las provincias, indicó el responsable del FMI.
Loser fue preguntado en rueda de prensa sobre si Argentina se hará pronto con el próximo desembolso de 1,250 millones de dólares, cuya entrega está prevista para diciembre, debido a que tiene un inminente vencimiento de la deuda por 1,500 millones. "Esto no lo digo sólo para Argentina, pero los recursos del FMI no son a corto plazo para tapar agujeros", respondió Claudio Loser.
En la agenda de la reunión no estaba una posible dolarización de la economía argentina ni la flexibilización del sistema de convertibilidad, pero sí el plan de refinanciación de deuda que propone el Gobierno de Fernando de la Rúa, agregó Loser.
Loser insistió en que Argentina debe hablar con los inversores extranjeros para explicar su plan para reducir el costo de los intereses de la deuda al 7%, que en algunos ámbitos de Estados Unidos se ha entendido como una moratoria encubierta.
El Estado argentino pretende ahorrarse así unos 4,000 millones de dólares en el pago de intereses durante el próximo año y asegura que la operación será voluntaria y permitirá recuperar el crecimiento. El responsable del FMI consideró que se ha puesto un excesivo énfasis en si esta institución enviará o no próximamente una misión a Buenos Aires.
"Hemos estado discutiendo de forma muy constructiva con las autoridades argentinas en los últimos tiempos, el diálogo es muy bueno y los contactos son recientes", reiteró el responsable de América Latina del FMI, que no dio fecha para el envío de la misión. Si una delegación del Fondo Monetario no viaja a Buenos Aires, esa institución no aprobará el desembolso de ningún préstamo pendiente.
Dijo que el ministro Cavallo ha explicado que la garantía para la operación de canje de deuda argentina debe ser la recaudación y recordó que 3,000 de los 8,000 millones de dólares aprobados en agosto están condicionados a una reestructuración de la elevada deuda argentina.
Sobre la situación económica de Argentina, Claudio Loser comentó que está dominada por la incertidumbre, pues la previsión es que el crecimiento de su Producto Interior Bruto (PIB) sea "muy bajo o que continúe el estancamiento".
Según los datos que maneja el FMI, Argentina puede experimentar este año una nueva contracción de su PIB, que sería la cuarta consecutiva. El FMI calcula que Argentina puede tener un crecimiento entre nulo y negativo en 2001, y que el próximo año apenas verá variaciones en su PIB.