Economía

Duelo de gigantes en cumbre mundial de Roma

Naciones Unidas enfrentan y, a la vez, piden ayuda a países ricos para que el mundo pueda superar crisis de los alimentos. Los subsidios a la producción agrícola también están en agenda


El momento es único en la historia: por primera vez en 25 años se da un incentivo fundamental para estimular el sector agrícola: elevados precios de los alimentos.

Tal cual, a alta voz y desde el centro del tinglado, lo anuncia Jacques Diouf, director general de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Él representa la misma organización --y para los efectos prácticos a las Naciones Unidas-- que hoy pedirá miles de millones de dólares a las más ricas economías del mundo para que los pobres de los países subdesarrollados puedan eludir el hambre en sus hogares.

 

En medio de tan evidente paradoja o inevitable contradicción, la cartelera estelar promete varios enfrentamientos.

El primero de los choques fue anunciado hace cinco días por uno de los contendores y figura estelar de la velada: el propio Secretario de Agricultura de los Estados Unidos.

Él mismo enfrentará hoy a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y defenderá, o rechazará, según sea el caso, las bondades y perjuicios de los biocombustibles.

 

Por aparte, junto con su jefe George Bush, tendrá que lidiar con la Organización Mundial del Comercio (OMC) por el gigantesco paquete de subsidios, 307 mil millones de dólares para cinco años, que recién aprobó el Congreso estadounidense.

Europa también tiene lo suyo y hoy se debate en abolir o continuar pagando a los agricultores $45 por hectárea (2.5 acres) dedicada a cosechar productos para biocombustibles.

Por esta semana el escenario será la cumbre mundial de los alimentos a efectuarse en Roma, Italia. En realidad, cuando usted lea este texto ya habrá iniciado la serie de batallas.

 

Por un lado estarán todas las "fuerzas vivas" de las Naciones Unidas (ONU), comandadas por su Secretaría General y la FAO. Al frente estarán las naciones ricas y poderosas, probablemente también divididas en su opinión, y finalmente, en una tercera esquina, pero no neutral, las naciones subdesarrolladas y pobres.

La Cumbre reúne a los Jefes de Estado y de Gobierno, a organismos nacionales e internacionales y a organizaciones no gubernamentales.

Por lo pronto numerosos dirigentes mundiales, entre ellos el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y sus homólogos de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner y el brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, han confirmado su presencia.

 

Perspectiva global.
La campanada inicial la habrá dado la FAO al presentar su visión integral sobre el problema de la producción de alimentos y sus actuales precios altos, documento cuya autoría comparte con la hermana Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), "Perspectiva Agrícola" (Agricultural Outlook. 2008-2º17).

Precisamente en este reporte, divulgado en París hace cinco días, los organismos internacionales tomaron la ofensiva y urgen a los países a reconsiderar sus políticas sobre biocombustibles como consecuencia de los altísimos precios de los alimentos.

"Los beneficios para la seguridad energética, ambiental y económica de la producción de biocombustibles son, cuando mucho, modestos y algunas veces negativos", dice el reporte.

Defiende bondades.- Pero el secretario Edgard T. Schafer respondió apenas horas después y aseguró que un análisis de su Departamento determinó que "la producción de biocombustibles era responsable de solo el 2 o 3 por ciento del aumento en los precios globales de los alimentos, mientras que los biocombustibles habían reducido el consumo del petróleo crudo en un millón de barriles diarios".

"Nosotros creemos que la política sabia en los Estados Unidos ??" y ciertamente en el resto del mundo??"al ver el precio del petróleo y su dramática escalada más allá de toda imaginación, es producir biocombustibles, los cuales son renovables, mejor para el ambiente y ayudan a bajar el costo", dijo Schafer.

El reto está planteado.
La FAO y la OCDE piden también a los gobiernos reconsiderar algunas de sus políticas comerciales, tales como la prohibición de exportar que no permite a los agricultores tomar ventaja de los altos precios globales para las materias primas agrícolas.

Cambia epicentro.
Independientemente de otras luchas que se pacten sobre la marcha, el epicentro de la lucha agrícola global se moverá de los países ricos hacia las naciones en desarrollo. Porque tanto el consumo como la producción están creciendo más rápidamente en las naciones o economías emergentes y subdesarrolladas. Y esto es así para todos los productos, excepto el trigo.

Se calcula que para el año 2017 estos países dominen la producción y el consumo de la mayoría de las materias primas (alimentos), con la excepción de los granos gruesos, el queso y la leche descremada en polvo.

Bueno y malo.
En cuanto a los elevados precios, son buenos para algunos y malos para otros.

Se estima que benefician a muchos productores comerciales tanto en naciones desarrolladas como subdesarrolladas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América