El mandatario argentino, Eduardo Duhalde, aceptó ayer la renuncia del titular del Banco Central (autoridad monetaria), Aldo Pignanelli, quien se alejó por discrepancias con el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
La dimisión del titular del Banco Central no provocó cimbronazos en el mercado cambiario, donde la moneda se cotizaba a 3.50 pesos por dólar en el segmento regulado por la autoridad monetaria, mientras sufría una leve devaluación de tres centavos, a 3.60 pesos en el sector libre.
En declaraciones a la prensa, el jefe del Gabinete, Alfredo Atanasof, indicó que Duhalde aceptó la dimisión de Pignanelli luego de haber recibido al funcionario saliente en su domicilio en la mañana de ayer.
Pignanelli había presentado su renuncia “indeclinable” la semana pasada tras mantener fuertes diferencias con Lavagna, en particular por el modo de encarar las estancadas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El jefe del Gabinete indicó que Duhalde le pidió a Pignanelli que permanezca en el cargo hasta que sea nombrado su reemplazante.
Duhalde y Lavagna analizaron en la tarde de ayer el nombre del reemplazante de Pignanelli, que surgiría de una lista de tres candidatos, entre quienes resaltaba Alfonso Prat Gay, ligado a los bancos privados, informó una fuente gubernamental.
La fuente, que pidió reserva de identidad, dijo que paralelamente perdía fuerza la eventual designación de Jorge Levy, director del Banco Central y superintendente de Entidades Financieras, un allegado a Duhalde.
“Durante el proceso del Capítulo 11, avanzaremos y profundizaremos nuestros esfuerzos para reducir nuestros costos”, dijo el ejecutivo.