El presidente argentino, Eduardo Duhalde, se reunirá hoy en Brasilia con su colega brasileño Luiz Inacio Lula da Silva para coordinar planes contra la pobreza, un flagelo que agobia a ambos países, e impulsar al alicaído Mercosur creando un Parlamento del bloque elegido por el voto popular.
“Uno de los temas de la agenda es crear una comisión conjunta contra la pobreza en la que intercambiaremos información sobre los planes sociales que hemos implementado y que ellos tienen”, dijo el canciller Carlos Ruckauf en declaraciones publicadas ayer por el diario Clarín.
Argentina centra el combate a la pobreza que afecta a más de la mitad de sus 36 millones de habitantes en el Plan Jefas y Jefes de Familia, que beneficia a dos millones de desocupados con un subsidio de 150 pesos (44 dólares) mensuales, mientras Brasil instrumentará el llamado plan alimentario “Hambre Cero”.
Ruckauf reafirmó asimismo el propósito de “consolidar fuertemente el Mercosur”, que Argentina y Brasil integran junto a Paraguay y Uruguay, un objetivo que también impulsa Lula para fortalecer el liderazgo de su país en la región.
En ese marco, el canciller reiteró la propuesta de formar un “Parlamento del Mercosur, electo directamente por el pueblo, y un sistema de solución de diferencias jurídicas”.
Según el ministro, se trata de “un Parlamento que funcione, como el de la Unión Europea (UE), pero mucho más chico. Una instancia parlamentaria unicameral, con un sistema de mayorías bien definido”.
En su cotidiana rueda de prensa en la Casa de Gobierno, el jefe del Gabinete argentino, Alfredo Atanasof, dijo que la reunión entre Duhalde y Lula “será un encuentro muy importante, corto pero intenso, en el que se debatirán (además de la lucha contra la pobreza) cuestiones productivas, macroeconómicas y de política exterior conjunta”. La amplísima comitiva que partirá junto a Duhalde el martes a las 07H00 local (10H00 GMT), es una señal de la relevancia del viaje para el gobierno argentino.
Duhalde y Lula combatirán pobreza
El presidente argentino admitió que también planteará a Lula sus reparos con la venta de la fuerte compañía petrolera local Pérez Companc a la estatal brasileña Petrobrás.