China, la tercera economía del mundo, creció 8.9% en el tercer trimestre del año con respecto al mismo periodo de 2008, un punto porcentual más que en el segundo, continuando la tendencia ascendente que ya mostró en el segundo trimestre, cuando subió el 7.9%.
“La situación general de la economía nacional es buena”, resumió el portavoz del Buró Nacional de Estadísticas, Li Xiaochao, quien señaló que la "semilla" del plan de estímulo aprobado en marzo ya ha “germinado y florecido” en forma de resultados económicos positivos.
Según destacó el representante del BNE en una rueda de prensa, el valor acumulado del Producto Interior Bruto (PIB) en los nueve primeros meses de 2009 alcanzó los $3.19 billones, lo que supone un aumento del 7.7% con respecto al mismo periodo de 2008.
Ello acerca a la tercera economía mundial a su objetivo de crecer este año 8%, meta fijada por el primer ministro, Wen Jiabao, en marzo y que según reconoce Pekín, es condición sine qua non para que en el país asiático se mantenga la estabilidad social. La tendencia también acerca el PIB de China ($4.32 billones en 2008, según el Banco Mundial) al de Japón ($4.91 billones), por lo que ya se vislumbra la posibilidad de que en 2010, la economía china supere a la japonesa, aunque habrá que esperar los resultados anuales en enero para confirmarlo.
Las cifras económicas de hoy, como en los informes anteriores de este año, tuvieron como dato más negativo el del comercio exterior, que cayó el 20.9% entre enero y septiembre con respecto al mismo periodo de 2008, aunque el descenso fue menor que el acumulado en la primera mitad del año (23.5%).
El volumen total del comercio de China (líder mundial en este aspecto) ascendió a $1.55 billones.
Las exportaciones tuvieron un descenso interanual del 21.3%, mientras que las importaciones bajaron 20.4%. Inversión y consumo subieron dos dígitos.