La economía de Estados Unidos creció entre enero y marzo a un ritmo mayor que lo calculado inicialmente, pero menor que lo esperado por los analistas, y acompañada por una inflación más alta que la deseada, según informó ayer el Departamento de Comercio.
En su tercer cálculo, y definitivo, del producto interior bruto (PIB) para el primer trimestre de este año, el Gobierno indicó un ritmo de crecimiento anual del 1.9%, esto es una décima más que en sus cifras preliminares.
La revisión no rectifica, sin embargo, la idea de que la primera economía mundial se desacelera.
En el último trimestre de 2010, el PIB estadounidense creció a una tasa anualizada del 3.1%, y las cifras divulgadas ayer confirman la percepción de la Reserva Federal (banco central) de que la economía de EE.UU., casi dos años después de terminada la peor recesión en ocho décadas, sigue creciendo pero a un ritmo parsimonioso.
La mayoría de los analistas había calculado un incremento del 2% para el primer trimestre de 2011.
Esta semana, tras su reunión de dos días, la Reserva Federal rebajó su expectativa del crecimiento económico del país para este año y el próximo, y aumentó la proyección de desempleo.
El banco central estadounidense prevé ahora que la primera economía mundial crezca tan sólo entre el 2.7 % y el 2.9 % este año, frente a una horquilla de entre 3.1% y el 3.3% anticipada en abril. Sus expectativas para 2012 también son menos optimistas, al rebajar la cifra de crecimiento a entre el 3.3% y el 3.7%, por debajo de la franja situada entre el 3.5% y el 4.2% de hace tres meses.