El Producto Interior Bruto (PIB) de Francia creció el 0,7% en el tercer trimestre, después del 0,3% en el segundo y del 0,6% en el primero, según los primeros resultados publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).
Esas cifras confirman las expectativas publicadas a comienzos de octubre por el mismo INSEE, que entonces había augurado que la economía francesa progresaría en el conjunto de 2007 un 1,8%, por debajo del 2% que sigue siendo la previsión del Gobierno. El instituto estadístico explicó en un comunicado que el alza registrada entre julio y septiembre se debió en buena medida a la aceleración del consumo de los particulares (+0,8% tras el +0,6% en el trimestre precedente), lo que contribuyó con cuatro décimas al incremento del PIB. El saldo comercial exterior tuvo en el tercer trimestre una contribución positiva de una décima, cuando entre abril y junio había restado tres décimas. La razón es que las exportaciones incrementaron su ritmo .