El Banco de Japón (BOJ) dijo ayer que la economía japonesa se está ralentizando, en consonancia con los decrecientes beneficios de las empresas y las endebles exportaciones, según manifestó en su informe mensual.
El informe apunta que el crecimiento japonés se está "ralentizando" a causa de los altos precios de la energía y de las materias primas.
El Banco de Japón especificó que los beneficios de las compañías japonesas están cayendo "por el deterioro de las condiciones comerciales" y agregó que el crecimiento de las exportaciones se ha ralentizado recientemente.
No obstante, el Banco Central indicó que se espera que los beneficios de las empresas de Japón vuelvan a fortalecerse cuando los precios de la energía y de las materias primas "se moderen".
En cuanto al mercado de la vivienda, este organismo aseguró que se ha recuperado "moderadamente" y agregó que se espera que la mejoría llegue "gradualmente a su fin".
Desde que el verano pasado Japón introdujera regulaciones en la construcción de viviendas, este sector cayó hasta un mínimo histórico desde el que ahora parece recuperarse.
El Banco de Japón (BOJ) decidió ayer mantener los tipos de interés en el 0,50% a pesar de los signos de ralentización de la economía japonesa.
Tras una reunión de dos días celebrada en Tokio, la Junta del banco central decidió mantener el tipo interbancario por decisión unánime de todos sus miembros.
La medida se tomó en un momento en el que aumentan los temores inflacionarios y de ralentización económica en el país en un momento crítico.