Las economías de América Latina, que se deterioraron fuertemente en el 2002, repuntarán hacia mediados del año 2003, estimuladas por el crecimiento de los países asiáticos y el alza de los precios de las materias primas, indicaron ayer analistas de Wall Street.
El jefe de mercados emergentes de la firma de inversiones ABN Amro, Arturo Porzecanski, pronosticó que la región, que "tocó fondo en el 2002", crecerá a partir de mediados del 2003.
"La mayor parte de países latinoamericanos van a terminar el próximo año en mejor situación, pronosticó". Según Porzecanski, "América Latina tiene un potencial para crecer un 2% en el año próximo, gracias en buena parte al resurgimiento de Asia". Sin embargo, "todo dependerá de lo que pasará en Brasil", advirtió el experto.
Otros analistas de Wall Street, congregados en una conferencia dedicada a las perspectivas económicas de la región que se celebró en el Consejo de las Américas, una organización privada que promueve el acercamiento con los países del área, también expresaron optimismo acerca de las perspectivas de Latinoamérica en el 2003.
La región, que "decreció este año alrededor de un 0.4%, tras crecer 0.2% en el 2001 y 4% en el año 2000, va a tender a recuperarse el año próximo, gracias al fuerte crecimiento de las economías asiáticas, principalmente de Corea y Tailandia", coincidió el experto Walter Molano, de la firma de inversiones BCP Securities.
Según él, esa reactivación de las economías de Asia, que se extiende a Japón, que empezará a repuntar en el 2003, va a estimular el aumento en el precio de las materias primas, debido a un incremento del consumo y de la demanda en esos países.
"Esta tendencia beneficiará a América Latina, región que sigue siendo, esencialmente, una suministradora de productos básicos", afirmó Molano, señalando que las exportaciones de los países latinoamericanos registrarán "un aumento en general de entre un 8% a 10 % en el 2003".
En cambio, el economista jefe para América Latina de la firma JP Morgan Chase, Alfredo Thorne, dividió la región en dos: por un lado los países cuyas economías van a seguir creciendo, y por el otro los que continúarán en recesión.