El Salvador tendrá un crecimiento económico de un tres por ciento en este año, a pesar de los terremotos que sufrió en enero y febrero pasados, de la bajada de los precios del café y la sequía que en la actualidad afecta a parte del territorio nacional, aseguró una fuente oficial.
El ministro salvadoreño de Economía, Miguel Lacayo, dice en un comunicado difundido, que el impacto favorable que ha tenido en la economía nacional el Tratado de Libre Comercio con México y el crecimiento de las exportaciones globales en un 7% en el primer semestre de este año, así como nuevos préstamos obtenidos por el país, permiten ese grado de optimismo.
"Hemos sido afectados por dos terremotos y, pese a ello, las exportaciones, excluyendo al café, han crecido en un siete por ciento en lo que va del año", afirmó Lacayo, e informó que las manufacturas han experimentado un crecimiento del 6,5%.
Según el Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y junio El Salvador exportó un total de 1,464,1 millones de dólares, de los cuales 816 millones de dólares fueron productos manufacturados. "Los datos de construcción de techo industrial ha tenido un incremento histórico, nunca se había construido tanto techo industrial como en los últimos doce meses y todas las naves construidas tienen clientes", afirmó Lacayo.
Dijo que las exportaciones a México, tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio el pasado 15 de marzo, "se han duplicado, hemos creado las condiciones de acceso al mercado (mexicano) y hoy la empresa privada debe dar seguimiento a ese esfuerzo".
Agregó que las remesas que envían a sus familiares los salvadoreños que residen en el exterior, principalmente en Estados Unidos, han aumentado este año en un trece por ciento y "aunque son destinadas generalmente al consumo hacen mover el comercio y, por ende, es de positivo impacto económico". Las remesas, de acuerdo a datos del BCR, alcanzaron los 921 millones de dólares en el primer semestre de este año.
El semanario "Proceso", publicado por la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA, regida por jesuitas), dice en su última edición que el flujo de las remesas familiares equilibran el sector externo, mantienen estable el tipo de cambio de la moneda nacional y reducen sobre todo la pobreza rural.
Lacayo consideró que la reciente colocación de parte del gobierno salvadoreño de 353,5 millones de dólares en bonos en instituciones de Estados Unidos, a una década de plazo y a un 8,5% de interés anual demuestra que "hay una enorme confianza de parte del mundo en la solidez económica de nuestro país".
Esos fondos servirán para financiar parte del presupuesto general de la nación de este año y para reparar parte de los daños materiales dejados por los terremotos que sufrió el país los pasados 13 de enero y 13 de febrero, que según el Gobierno ascendieron a dos mil millones de dólares.
Aseguró que el país tendrá este año la inversión pública "más alta de su historia" y que todos los factores mencionados "nos permiten prever que el crecimiento será de aproximadamente el tres por ciento, datos que coinciden con las proyecciones que también para nuestro país ha realizado el Fondo Monetario Internacional (FMI)".
El ministro salvadoreño de Hacienda, Juan José Daboub, anunció esta semana una reducción de un quince por ciento en el presupuesto general de la nación para el próximo año en todas las dependencias del Gobierno y pidió a los poderes Legislativo y Judicial hacer lo propio para estabilizar la economía del país.
Numerosos poblados de la zona oriental salvadoreña afrontan ahora graves dificultades económicas por una sequía que afecta a Centroamérica desde hace más de un mes que, según el ministro de Agricultura, Salvador Urrutia, ha causado pérdidas por más de veinte millones de dólares.