Ecuador se encamina hacia la reactivación de su producción petrolera tras superar temporalmente las protestas en la Amazonia que forzaron la suspensión de las exportaciones estatales, en la peor crisis que sacudió el sector desde el terremoto de 1987.
Hasta el viernes, la estatal Petroecuador había reportado una recuperación del 92% de su producción de crudo 201,000 barriles diarios (b/d)-, luego de caer a un mínimo de 27,613 barriles el 17 de agosto, a causa de las manifestaciones en las provincias de Sucumbíos.
El quinto productor de petróleo en Latinoamérica enfrentó ese día su mayor crisis desde 1987, cuando un terremoto destruyó parte del oleoducto obligando a la suspensión de la producción y exportaciones.
Según el gobierno, los huelguistas amazónicos afectaron las operaciones de decenas de pozos forzando la suspensión de la venta de crudo. La amenaza quedó latente después de que los pobladores denunciaran que las petroleras no han suscrito los acuerdos que pusieron fin a la huelga y que, en su lugar, elaboraron un convenio que desatiende sus reclamos.