El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ratificó ayer que la empresa petrolera hispano argentina Repsol-YPF "se va del país" y consideró "muy tarde" los intentos de acercamiento a él de representantes de esa compañía.
"Repsol se va del país porque nos ha hecho perder el tiempo como ocho meses, además de que ha bajado la producción y las inversiones, y no ha aceptado renegociar el contrato", dijo Correa en su informe semanal de labores.
El jefe de Estado pidió "que entiendan las compañías trasnacionales: la Babana República se acabó. Aquí las condiciones no las van a poner ellos, las va a poner el país".
Reiteró que "Repsol se va del país" y su Gobierno le trasladará los campos de explotación administrados por la compañía "a una de las tantas empresas que están ansiosas de invertir en el país".
El ministro ecuatoriano de Minas y Petróleos, Derlis Palacios, anunció el viernes la terminación anticipada de las relaciones entre el Estado ecuatoriano y Repsol YPF por problemas en la negociación en curso para un cambio en la modalidad.