Los republicanos pusieron en duda si reducir los impuestos hace dos años ha contribuido al repunte económico. Los políticos de ambos partidos dicen que temen que ponga en peligro la financiación de la Seguridad Social. Los respaldan grupos de presión como la asociación de jubilados AARP, que se opone rotundamente a una extensión.
"La exención fiscal tenía como fin su temporalidad y hay un sólido respaldo partidista para que expiren'', dijo el senador republicano Orrin Huch de la Comisión Financiera del Senado. "La prolongación de una exención fiscal temporal tiene serias consecuencias a largo plazo para la Seguridad Social, y francamente no está claro que haya ayudado a apuntalar la debilitada economía''.
Las exenciones fiscales aprobadas primero por el presidente George W. Bush, que expirará a fines de este año. La Seguridad Social es financiada por un impuesto del 12,4% en salarios de hasta 110.100 dólares, un umbral que subirá a 113.700 en el 2013. La mitad es pagada por las empresas y el resto por los trabajadores. En el 2012, el Congreso y Obama redujeron la proporción pagada por los trabajadores del 6,2% al 4,2%.