Economía

EE.UU. lucha contra la crisis

Se reduce el empleo - pero no como se esperaba- y la economía se expande, aunque tímidamente


La "relatividad" juega un papel esencial en la calificación o diagnóstico que los expertos hagan sobre la economía estadounidense.

Veamos.
El Departamento de Comercio anunció --el miércoles pasado-- que la economía creció apenas a una tasa anualizada de 0,6% en los tres primeros meses del año.

Es el segundo período consecutivo que crece a ese ritmo.

 

La cifra marca un descenso fuerte con relación al C de ganancia que tuvo en todo el año 2007 y al 3,1% en el 2006.

Es el más débil crecimiento desde el 2001, la última vez que la economía del país vivió la recesión.

Pese a que todo ello indica que la economía continúa estancada, ¡al menos!, y que el muy modesto 0,6% de Producto Interno Bruto (PIB) real [producción de bienes y servicios] revela claramente un fuerte frenazo, técnicamente aún no se puede hablar de recesión.

 

Una organización privada de investigación, la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés), será la que oficialmente determine si un descenso califica como recesión, la cual define como "una disminución significativa en la actividad económica que se extiende por la economía, que dura más de unos pocos meses y es normalmente visible en el PIB real, ingresos reales, empleo, producción industrial y ventas al por mayor y al detalle".

(Contrario a la creencia popular, la recesión no requiere dos trimestres consecutivos de producción decreciente).

Enferma y grave.- Pero muchos economistas consideran que esas condiciones ya se han producido. Predicen entonces que el NBER concluirá eventualmente que el país entró a una recesión al final del año pasado o a principios de este.

 

Las recesiones recientes, como las define el NBER, han sido cortas y "relativamente" superficiales: las de 1990-91 y el 2001 duraron ocho meses cada una, menos que las del período post-bélico que transcurrieron por 10 meses.

En todo caso, como el reporte del crecimiento económico no fue, entonces, tan malo como se esperaba, los expertos prefirieron esperar al viernes, día que se daría a conocer el informe oficial sobre el desempleo.

Menos empleos.
Llegó el viernes y el Departamento de Trabajo anunció que la economía había perdido 20 mil empleos en abril, el cuarto mes consecutivo de reducción.

 

Muchos economistas tomaron el anuncio como una fuerte evidencia de que el país estaba ciertamente entrampado en una recesión.

Pero como la tasa de desempleo anunciada fue del 5% y el mes anterior había sido de 5,1%, el descenso era "relativamente" mínimo, por lo que muchos otros economistas observaron el hecho de manera positiva.

Esto provocó tal optimismo que ese día el mercado de valores en Wall Street vivió una mejora en sus indicadores.

Y para ayudar con el optimismo, este mismo día surgió otro reporte oficial.

El Departamento de Comercio anunció que los pedidos a las fábricas aumentaron en 1,4% en marzo, tras dos meses de reducción en enero y febrero.

Los economistas esperaban un aumento pero de apenas 0.2 %.

Todo fue saliendo "mejor de lo que se esperaba".

De seguido vino la Reserva Federal y redujo un cuarto punto adicional los tipos de interés para llevarlos al 2%.

Simultáneamente unió esfuerzos con los bancos centrales de Europa para expandir la oferta crediticia.

Elevó la cantidad de reserva de emergencia para los bancos estadounidenses a 150 mil millones de dólares en mayo, tras 100 mil millones de dólares que había aportado en abril.

De sobra y baratas.
El informe oficial sobre el comportamiento de la economía en el arranque de este año dice que el crecimiento fue obstaculizado por un continuado descenso en la construcción de casas, factor que ha caído en los últimos nueve períodos consecutivos.

(Por el contrario, el factor que evitó que la economía se viniera aún más abajo fue el de las exportaciones, ayudadas por un debilitado dólar).

Y es que el mercado inmobiliario sigue produciendo muy fuertes dolores de cabeza.

El inicio de construcciones está a menos de la mitad que el máximo y las constructoras siguen haciendo recortes.

¿Y el inventario ? casas disponibles para la venta-- está en el punto más alto en 26 años.

La caída de los precios de las casas ha dejado a unos 9 millones de personas ??" o el 10% de todos los que tiene hipoteca??"debiendo más de lo que valen sus viviendas.

Entonces, ¿hay o no recesión? Quizás, por ahora, deberíamos tomar prestado a los abogados la "presunción relativa", la cual mantiene la ley mientras no se produzca prueba en contrario.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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