ESTADOS UNIDOS perderá su sitio de principal centro financiero del mundo en el próximo decenio si no realiza cambios legales y reglamentarios, comprobó un estudio encargado por el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg y el senador Charles Schumer.
El informe sugiere eximir a algunas compañías no estadounidenses de la reglamentación Sarbanes-Oxley para la dirección de las empresas. Los hallazgos están basados en entrevistas con 50 máximos responsables y una encuesta de otros 305 ejecutivos en el sector de los servicios financieros, conducidas por McKinsey & Co.
El informe es el último intento de empresarios y políticos de relajar el marco reglamentario de Estados Unidos por el temor a que esté erosionando la ventaja competitiva del país. La Ley Sarbanes-Oxley, regula las funciones financieras contables y de auditoria y penaliza en una forma severa, el crimen corporativo y de cuello blanco.
Este año, las compañías gastarán 6, 000 de dólares millones para cumplir con las reglas, según un estudio de AMR Research, de Boston.
La Business Roundtable, que representa a ejecutivos de las mayores compañías estadounidenses, dice que 40% de sus miembros gastarán más de 10 millones de dólares cada uno para cumplir con la ley Sarbanes- Oxley.
Las entidades sometidas al cumplimiento de la Ley Sarbanes-Oxley son aquellas empresas públicas registradas ante la Securities and Exchange Commission (SEC) en los Estados Unidos.
EE.UU. podría perder liderazgo financiero
Este año las compañías gastarán $6, 000 millones para cumplir con la nueva ley.