El Departamento del Tesoro de EE.UU. reiteró ayer el éxito del rescate de 45,000 millones de dólares de Citigroup, aunque reconoció que los "riesgos" resultantes de esa operación aún son "desconocidos".
"El costo último del recate de Citigroup y otras instituciones financieras demasiado grandes seguirá siendo desconocido hasta que ocurra la próxima crisis financiera", afirmó en un reporte Neil Barofsky, inspector general del Programa de Alivio de Activos Depreciados (TARP, por su sigla en inglés).
El rescate por parte del Gobierno de EE.UU. de Citigroup, la tercera entidad financiera más grande del país, permitió recuperar la confianza del mercado y limitar el riesgo de los contribuyentes, de acuerdo al informe difundido ayer.
Tras la intervención estatal, "el precio de las acciones de Citigroup se estabilizó, su acceso a crédito mejoró y los costos de asegurar su deuda se redujeron", explicó el reporte de 77 páginas elaborado por la oficina de Barofsky.
No obstante, considera que el rescate financiero de Citigroup en otoño de 2008 se realizó más "por miedo a lo desconocido" que por criterios objetivos.