El presidente venezolano, Hugo Chávez, reiteró ayer su rechazo al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), proyecto que impulsa Estados Unidos para ponerlo en vigor a partir del año 2005.
"No podemos aceptarlo (el ALCA). Tal como está planteado es una amenaza para nuestros pueblos, nuestros agricultores, trabajadores, industrias", declaró Chávez en su dominical programa de radio y televisión "Aló, Presidente".
El gobernante venezolano sostiene que el ALCA perjudicará a los sectores productivos de las economías emergentes porque no pueden competir con la capacidad de producción y comercialización de los países desarrollados.
Chávez reiteró ayer que Latinoamérica debe profundizar la "lucha por un verdadero modelo de integración", y aseguró que "no sólo los latinoamericanos sino muchos en los países desarrollados" están abocados a la búsqueda y concreción "de un nuevo modelo económico, político y social".
El FMI define deflación técnica como una inflación anual menor al 1 por ciento, ya que los índices usados sobrestiman la subida de precios. La deflación es perjudicial para la economía porque reduce los incentivos para la inversión y el consumo.
Con la caída de los precios, los ingresos de las empresas se reducen y los salarios, en términos de su poder adquisitivo, aumentan. Asimismo, las deudas de las empresas y de los particulares se agrandan en términos reales, por lo que a la deflación se la considera un impuesto para los acreedores, en comparación con su hermana opuesta, la inflación, que es un tasa que grava a los prestamistas. Por si fuera poco, la deflación hace que los consumidores reduzcan sus compras, en espera de precios más bajos todavía.