Economía

El cambio climtico es considerado como otro factor empresarial


No entraña novedad alguna que la CIA vigile el clima político de cualquier país o región del mundo.
Pero que tan connotado servicio de espionaje deba ocuparse de "espiar" el clima global y las temperaturas particulares y demás condiciones atmosféricas de cada país sobre la Tierra, es algo que hasta hace poco, ni en el mejor estilo de James Bond, nos resultaba fácil digerir.
Pero lo es menos aún que la ONU, máximo organismo político global; la NASA, agencia estadounidense de exploración espacial, y la misma CIA, el cuerpo de inteligencia de la nación más poderosa en la historia de la civilización occidental, tengan al calentamiento global como catalizador de graves problemas económicos y de negocios mundiales, y materia estrechamente ligada a la seguridad global.
Seguir los pasos y acciones del clima es para ellos - a partir de este año- una tarea esencial. Examinemos el tema.
Si al tenor de Thomas Friedman -destacado columnista del The New York Times "el mundo es plano" (¡Pobre Cristóbal Colón y compañeros de viaje!), de ahora en adelante será más bien "poderosamente verde" o, mejor aún, "geoestratégico, neoeconómico, capitalístico y patriótico", como ha preferido rebautizarlo él mismo.
La mayor paradoja en todo ello, sin embargo, es que las mismas razones por las que buena parte del mundo no vive ningún proceso de "aplanamiento" y se ve muy lejano que alcancen transformaciones tecnológicas como el flujo libre de "software", o económicas como el "outsourcing", son las que pueden impedir, "impiden de hecho", que buena parte del conjunto de naciones no experimente la "nueva economía".
En este preciso instante, por ejemplo, escribo bajo la estruendosa caída de un soberano aguacero, propio de la cadena de tormentas tropicales pronosticadas semanas antes por la NASA como parte de los cambios climáticos que sufre ya nuestra región centroamericana.
Consecuencias: en Costa Rica las inundaciones han causado daños considerables en las regiones más pobres del país. Sí. Nada nuevo. Pero lo novedoso es que ahora serán más frecuentes las tormentas y mayor su destrucción.
En Guatemala, a finales del año 2000, fuimos testigos de la hambruna desatada en la parte oriental del país, contiguo a El Salvador. Un grupo indígena abandonado a su suerte, que habita un territorio prácticamente convertido en desierto por la explotación inmisericorde y sin control de los bosques, sufrió los embates de la sequía generada por el fenómeno del Niño y quedó sin oportunidad de procurarse sus alimentos.


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293001
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América