El precio del barril de petróleo de Texas bajó ayer el 1,68% y cerró a 67,23 dólares, en una sesión en la que el crudo y sus derivados se dejaron arrastrar por el sentimiento pesimista de los consumidores estadounidenses hacia la economía.
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en septiembre, los de vencimiento más próximo, restaron 1,15 dólares, su mayor caída desde el pasado 8 de julio.
Los contratos de gasolina para entrega en agosto restaron dos centavos respecto al precio al que cerraron el lunes y terminaron a 1,91 dólares por galón (3,78 litros).
El gasóleo de calefacción para ese mismo mes rebajó tres centavos al precio anterior y finalizó a 1,76 dólares/galón, mientras que los contratos de gas natural perdieron siete centavos y concluyeron a 3,53 dólares por mil pies cúbicos.