El precio del crudo de Texas bajó ayer en Nueva York, por tercera sesión consecutiva, y se sitúa en torno a a $134, mientras los operadores aguardan a conocer hoy el estado de las reservas de crudo y combustibles en EE.UU.
Al finalizar la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio quedaron a $134,01 el barril (159 litros), 60 centésimos menos que el lunes.
Los contratos de gasolina rebajaron su precio en dos centavos y quedaron a $3,4179 el galón (3,78 litros).
El gasóleo de calefacción para entrega en ese mes no registró variaciones notables y cerró a 3,8222 dólares/galón.
El gas natural para julio aumentó su precio en dos centavos y terminó la sesión a $12,95 por mil pies cúbicos. La sesión de ayer en el Nymex fue algo más calmada que la anterior, en la que el barril de petróleo WTI llegó a negociarse a un máximo histórico de $139,89.
El valor de ese tipo de crudo osciló ayer entre un máximo de $135,23 y un mínimo de $132 por barril. Desde el fin de semana se ha agudizado la impresión de que Arabia Saudí, el mayor productor mundial de crudo y el socio más influyente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), está dispuesto a actuar para frenar la escalada de precios y se espera que eleve su producción diaria en 200.000 barriles el próximo mes.
Irán, que es el segundo mayor productor en esa organización, se opone sin embargo a un incremento de producción, según ha manifestado su presidente, Mahmaud Admadineyad, quien considera que la constante subida de precios es algo "falso y artificial".