El barril de crudo de Texas se encareció ayer un 11,1%, la mayor alza porcentual desde mediados de febrero, y terminó la sesión a $47,03 el barril, entre expectativas de que la OPEP podría recortar aún más su oferta.
Al finalizar la jornada en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Texas (WTI) para entrega en abril añadieron $4,70.