Los economistas clásicos consideraban que para producir bienes y servicios era necesario utilizar factores productivos tierra, trabajo y capital. Entendiendo por tierra no sólo la tierra agrícola sino también la tierra urbanizada, los recursos mineros (subsuelo) y los recursos marinos. Por capital (físico) se entiende el conjunto de recursos producidos por la mano del hombre que se necesitan para fabricar bienes y servicios tales como la maquinaria, plantas, instalaciones industriales, y otros. Respecto al capital físico, el concepto “capital” se utiliza de forma incorrecta para designar alguna cantidad de dinero. El dinero sólo será capital cuando vaya a ser utilizado para producir bienes y servicios, que es cuando se denomina capital financiero. El trabajo comprende a la actividad humana, tanto física como intelectual, toda vez que cada actividad productiva realizada por el hombre requiere siempre de algún esfuerzo físico, calificación y conocimientos previos.
El problema de la asignación de recursos se plantea porque la existencia de éstos es limitada, en tanto que las necesidades y deseos humanos son cada vez crecientes e ilimitadas. La eficiencia implica la necesidad de combinar adecuadamente los recursos disponibles para maximizar la utilidad del consumidor o la ganancia del productor
Con la degradación de las fuentes de los recursos naturales, la escasa transferencia de tecnología, y la baja calificación de la fuerza laboral, los recursos no pueden diversificarse y expandirse por lo cual el dilema actual podría interpretarse de la siguiente forma: “mientras los recursos productivos se dividen, las necesidades se multiplican”.