El Centro Financiero Internacional Shanghai Hills WFC, el que será rascacielos más alto de China, batió un récord inmobiliario en la ciudad oriental incluso antes de que se remate su construcción, informó ayer el diario "Shanghai Daily".
La empresa propietaria del edificio, la japonesa Mori Building, obtuvo hace cinco días el permiso gubernamental para establecer sus primeros precios de pre-arrendamiento de oficinas de máximo nivel (las llamadas de Grado A, susceptibles de ser alquiladas a firmas extranjeras), y sus cifras triplican la media de la ciudad.
Ocupar una de las oficinas del edificio, erigido a pocos centenares de metros del que hasta ahora es el rascacielos más alto del país, la torre Jin Mao, costará una media de 3, 3 dólares diarios por metro cuadrado.
La media del alquiler de oficinas de ese tipo en Shanghai está en cerca de un dólar al día por cada metro cuadrado, en cifras de marzo pasado.
Las obras del nuevo rascacielos, que tendrá 101 pisos y 492 metros, alcanzaron los 423, 8 metros de altura el pasado día 18, por encima de los 420, 5 metros que marca la antena de la vecina Jin Mao, de 88 pisos.
El exterior del rascacielos se terminará hacia septiembre de este año, con un vano de forma trapezoidal en los últimos pisos, que todavía no puede apreciarse en las obras, y debería estar completamente terminado hacia el 3 de marzo próximo, lo que permitiría su inauguración pocos días después.
El edificio tendrá entre 50 y 60 tiendas de franquicia y restaurantes.