El euro, la moneda única europea, se obstina desde hace más de tres meses en valer menos que un dólar y parece condenado a estancarse por debajo de la paridad mientras la economía estadounidense siga en estado de gracia, opinan los analistas.
Desde su lanzamiento en enero de 1999, el euro perdió 18% de su valor ante el dólar. Pasó por debajo de la paridad con el billete verde a partir del 25 de enero pasado, dando también muestras de notable debilidad ante otras divisas, entre ellas el yen: por primera vez, el euro cayó a menos de 100 yenes a fines de marzo.
La trayectoria del euro es capaz de "desanimar a los más optimistas", observa Audrey Childe-Freeman, economista de la Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC) en Londres.
Nada parece dar alas a la moneda única: ni la volatilidad de los mercados bursátiles estadounidenses, ni el progreso de las reformas estructurales en Europa, ni siquiera el fuerte crecimiento de los países de la zona euro.
Al contrario.El euro acumula los récords de debilidad ante el dólar (0,9390 dólar, mínimo alcanzado el 28 de febrero), el yen (97,50 yenes el 31 de marzo) o la libra (0,5960 libra el 7 de marzo).
Sin embargo, "desde un punto de vista cíclico, todo debería impulsar al euro hacia el alza", se sorprende Audrey Childe-Freeman, aludiendo en particular al fuerte crecimiento en Europa, donde además la inflación parece bajo control.El objetivo del Banco central europeo (BCE) sigue siendo de un 2%.
Entonces ¿por qué los cambistas son tan reacios ante la moneda única? La "culpa" es de Estados Unidos, claman unánimemente los economistas.
El propio Wim Duisenberg, presidente de la BCE, aludió el miércoles a los "fantásticos resultados" de la economía estadounidense para explicar la depresión del euro.
"Mientras prosiga el crecimiento estadounidense, el euro no tiene ninguna posibilidad de resultar atractivo en los mercados", afirma Sonja Helleman, especialista de cambios en Paribas Londres.
Desgraciadamente para el euro, cuanto más brilla la primera economía del mundo, los inversores anticipan el mantenimiento de la política de rigor monetario en Estados Unidos, comprando dólares...y vendiendo euros.
Además la mayoría de los analistas prevé de aquí a fin de año un alza de medio punto de los tipos de interés estadounidenses, hasta el 6,5%, mientras que las tasas en la zona euro están en 3,50%.
"El euro recuperará fuerzas ante el dólar cuando la curva de crecimiento europeo alcance a la de Estados Unidos" asegura Jeremy Strecht, estratega de cambios en NatWest.