Los ministros de Economía y Finanzas del Grupo de los Diez (G-10) recomendaron ayer a los países en desarrollo que intensifiquen sus políticas de transparencia para atraer más a los inversores.
G-10 se reunió ayer en Washington pese a los intentos de impedírselo de los grupos de activistas contrarios a la economía global y a las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM), pero no todos sus ministros lograron presentarse a la reunión.
El ministro de Economía francés, Laurent Fabius, y su delegación llegaron con retraso a la reunión debido a las manifestaciones.
Al G-10, formado en 1962, pertenecen los gobiernos de Bélgica, Canadá, Francia, Italia, Japón, Holanda, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, así como los bancos centrales de Alemania y Suecia.
En su comunicado final, los líderes del G-10 subrayaron que en el favorable entorno económico actual, con baja inflación, aumentos en la productividad, mejor manejo de riesgos, así como con una supervisión y regulación del sector financiero saneado y mejor gestión macroeconómica, la mayoría de los países industrializados han logrado un buen ritmo de crecimiento económico.
Durante su reunión también analizaron los posibles riesgos que pueden afectar a sus países, y entre ellos consideraron "el impacto potencial de los desequilibrios macroeconómicos y sus ajustes".
Respecto a los países de economías emergente dijeron que aquellos con "fundamentos económicos fuertes podrán hacer frente a los grandes impactos con una mayor facilidad que los que todavía no han conseguido alejar las debilidades de sus economías".
También les recomendaron intensificar "las políticas de transparencia ya que ayudarán a que los inversores valoren mejor las perspectivas macroeconómicas y los riesgos de los precios".
Su otra recomendación hacia los países en desarrollo fue la de que concedan "máxima prioridad a lograr un crecimiento económico equilibrado y a reforzar sus sistemas financieros".
El G-10 subrayó, además, la importancia de poner en marcha códigos y normas internacionales que refuercen el sistema financiero, y alentó al FMI a seguir vigilando el proceso de control de datos que ya inició.
Los ministros de Economía de esos países también se congratularon porque el sector privado ha desempeñado un papel "constructivo" en la resolución de algunas crisis financieras.
Respecto al problema de la deuda de los países de economías emergentes, el G-10 felicitó a algunos de sus países miembros que como el Reino Unido, Alemania y Canadá realizaron contribuciones para su reducción.
El G-10 destacó que como parte del proceso de consolidación del sector financiero de muchos países industrializados, se ha reducido el número de instituciones financieras bancarias y no bancarias, mientras que su tamaño aumenta y cambia el abanico de servicios financieros que ofrecen.