Economía

El Mercosur y la Unión Europea: Perspectivas


Una de las tendencia más destacadas del comercio internacional ha sido el surgir de la integración regional y la interacción entre tales sistemas. El Mercosur y la Unión Europea iniciaron su diálogo en 1991, después de la firma del Tratado de Asunción, cuando el Mercosur ensayaba sus primeros pasos.
Desde aquella época ya se sentía la necesidad de incrementar las relaciones interregionales, que siempre fueron importantes en sus más variados aspectos - históricos, culturales, políticos y económicos.
El diálogo entre los dos bloques permite al Mercosur conocer mejor la experiencia europea en varias áreas del proceso de integración. La transmisión de casi cinco décadas de experiencia de la Unión Europea contribuye para que el Mercosur pueda vencer sus desafíos y las dificultades presentes en un proceso de integración desde que se tenga en cuenta las particularidades de cada bloque.
La aproximación entre los dos grupos nos llevó, en 1995, a la firma del Acuerdo-Marco de Cooperación Interregional. Este instrumento representa una novedad en el escenario internacional, ya que, por primera vez, las uniones aduaneras se relacionan con el objetivo de formar una asociación interregional.
En el campo político, el Acuerdo, que tiene como valores esenciales la democracia y los derechos humanos, instituye un importante mecanismo de diálogo para el acompañamiento de la aproximación entre los dos grupos. Es en el campo económico-comercial, entretanto, que las relaciones entre el Mercosur y la Unión Europea son más ambiciosas, ya que buscan "preparar la futura liberalización progresiva y recíproca de los intercambios y crear condiciones que favorezcan el establecimiento de una asociación interregional" (art. 4".del Acuerdo-Marco).
En el ámbito del Acuerdo-Marco se realizaron reuniones de la Subcomisión Comercial y de la Comisión Mixta. Un importane resultado de dichos encuentros fue la conclusión de la "fotografía" de la relación entre los dos bloques, que permitió evaluar el cuadro actual del comercio bi-regional de bienes y servicios, así como las políticas, normas y disciplinas comerciales de los dos lados.
Dicho diagnóstico reveló grandes semejanzas entre el Mercosur y la Unión Europea en algunas áreas. En otras, percibimos diferencias, lo que se debe, en gran parte, a los diferentes estados de integración de los grupos y a las concepciones diferentes en determinados temas.
Si observamos la historia de los grupos, notaremos que ambos consideran importantes, por ejemplo, la creación de un cuadro normativo que sirva de base para la evolución del proceso de integración en áreas como la defensa comercial, la defensa de la competencia, los reglamentos técnicos y las reglas de origen, a pesar de que los dos lados se encuentren en etapas diferentes de puesta en marcha de dichos instrumentos.
Por otro lado, el Mercosur, al revés de la UE, no posee políticas comunes o un marco burocrático amplio, prefiriendo una estructura más flexible.
La relación del Mercosur con la UE se fundamenta en intereses concretos, que pueden ser observados, por ejemplo, en las inversiones crecientes y en el incremento del flujo comercial entre los dos lados.
La Unión Europea es el principal socio comercial del Mercosur, responsable por casi un tercio de nuestro volumen de comercio. Además, los países de la UE, en su conjunto, son los que más realizan inversiones directas en el Mercosur.
Ejemplo de ello, es la participación expresiva de empresas europeas en las privatizaciones que se vienen realizando en el Mercosur. En general, las inversiones de la UE están ligadas a sectores de gran dinamismo, alto poder agregado e interés estratégico, como el automovilístico, el energético, el petroquímico, el bancario y el de las telecomunicaciones.
Como señal de la importancia y prioridad que atribuimos a la relación con la Unión Europea, los Presidentes de los Estados Partes del Mercosur, reunidos paralelamente al Foro Empresarial Mercosur-Europa, el 21 de febrero de 1999, en la ciudad de Río de Janeiro, reiteraron, en un comunicado conjunto, "el interés en que las negociaciones para la creación de una zona libre de comercio interregional sean lanzadas en breve y engloben todos los sectores esenciales para las economías de los dos lados".
Una oportunidad propicia para el lanzamiento de dichas negociaciones será la reunión Mercosur-UE paralela al encuentro de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y Caribe, en Rio de Janeiro, en junio. Las negociaciones, para el Mercosur, deberían ser amplias, sin exclusión de ningún sector, tanto en razón del equilibrio del proceso negociador, cuanto en virtud de las exigencias de los acuerdos del a OMC.
La liberalización comercial entre los dos bloques sería mutuamente provechosa. En primer lugar, porque se establecería un paralelo con el proceso negociador, para la creación de ALCA.
De esta forma, Brasil y el Mercosur podrían mantener el equilibrio de su comercio exterior entre la UE y los Estados Unidos. La Unión Europea, a su vez, mantendría su espacio relativo en América Latina.
Ocurriría, también, una intensificación de los flujos de comercio e inversiones entre los grupos, que ya vienen creciendo significativamente en los últimos años. Es fundamental, por lo tanto, que el encuentro de cumbre proporcione adelantos substantivos y concretos en la relación entre los dos bloques.
Coordinador Nacional del grupo Mercado Común. Subsecretario-General de Asuntos de Integración, Económicos y de Comercio Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores.


fecha edicion
old id
63929
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América