Mientras, algunos economistas aseguran que las principales razones por las que ciertas personas piensan en invertir en oro es que se trata de una "moneda" ajena al control de cualquier Gobierno y, por tanto, ajena a los "vaivenes" políticos.
Los aumentos significativos en el precio del metal también fomentan la especulación de que los bancos centrales venderán sus reservas de dólares y comprarán oro.