INCIERTO. Así se pinta el futuro de la actividad bananera en Panamá, toda vez que año tras año la fruta se convierte en tan solo un referente de tiempos mejores.
Las causas de este deterioro han sido muchas: huelgas, plagas y altos aranceles, entre otras.
Basta con hojear las cifras de exportación, que revelan que durante la década de los 90 se exportaban 42 millones de cajas anuales, y hoy día apenas 22 millones de cajas por año.
Igualmente, desde enero del 2006 la Unión Europea, mercado natural de la fruta panameña, impuso un arancel de 176 euros (237 dólares) a la tonelada métrica procedente de América Latina.
Anteriormente solo cobraba 75 euros, unos 100 dólares.
Esta situación propició que Panamá, Ecuador, Colombia y Estados Unidos, entre otros, interpusieran una acción legal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), para consolidar sus derechos como proveedores de banano.
Actualmente, la Finca Balsa, en la provincia de Chiriquí, tiene más de siete meses de estar paralizada.
Y como si la situación bananera no estuviera apretada, ayer se conoció que la Chiquita Brands International Inc., empresa norteamericana que controla el 98% de la comercialización del banano panameño, analiza la posibilidad de dejar el negocio de la fruta, por otros más rentables (ver nota: Chiquita busca eliminar dependencia del banano).
La caída vertiginosa de la producción bananera ha provocado niveles de desempleo que superan el 60% en las áreas bananeras.
Por ello, los moradores de la zona bananera de Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí, fijan sus esperanzas en la construcción de una refinería, que a un costo de 7 mil millones pretende instalar la empresa Qatar Petroleum Corp., junto con Occidental Petroleum Corp.
Esta refinería tendrá una capacidad de 350 mil barriles de petróleo crudo.
Salustiano De Gracia, secretario del Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company, manifestó que esta es una oportunidad para los cientos de desempleados que hay en el área.
En Panamá la producción bananera se concentra en los corregimientos de Divalá y Barú, en la provincia de Chiriquí, al igual que en Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro.
El total de los trabajadores que se dedican a esta actividad ronda los 10 mil, quienes realizan sus labores en un total de 10, 779.63 hectáreas.
En el sector Atlántico opera la Cooperativa de Servicios Múltiples Bananera del Atlántico (COOBANA), mientras que en el sector Pacífico está la Cooperativa de Servicios Múltiples de la Puerto Armuelles Fruit Company (COOSEMUPAR).
El oro verde no brilla como antes
Se exportan 20 millones de cajas al año, cuando en los 90 se enviaban 42 millones.