LOS MERCADOS de capital también están gobernados por la "ley de los promedios", lo que se puede expresar simbólicamente como "ciclos" existenciales, es decir, sucesiones de fases expansivas y recesivas.
El inversionista a corto plazo no debe perder de vista la tendencia a largo plazo, aunque para él (o ella) el análisis del corto plazo es prioritario.
El análisis "técnico" permite al inversionista evaluar y pronosticar, con algún grado de probabilidad, la tendencia a corto plazo de una acción. Uno de los instrumentos más útiles de este tipo de análisis es el índice de fortaleza relativa (en inglés, "relative strength index", o RIS).
La Enciclopedia del Inversionista (www.investopedia.com) estipula que este indicador "compara la magnitud de ganancias recientes a pérdidas recientes con el objetivo de determinar si la condición de un activo debe catalogarse como "sobre-comprado" o "sobre-vendido"."
Se calcula utilizando la fórmula: RSI > 100 - [100(1 + RS)], donde RS > (promedio de x días de cierre en aumento)/(promedio de x días de cierre a la baja).
Como se ve, puede haber un "RIS" para distintos períodos de tiempo. Comúnmente se usan "RIS" para períodos que van de 10 a 50 días.
El RSI fluctúa entre 0 y 100 puntos y se considera que una acción (de una compañía o de un fondo mutuo) está "sobre-comprado" cuando el RSI se acerca al nivel de 70 puntos.
Ello usualmente significa que el activo está "sobre-valuado", o sea, que su precio es demasiado alto relativo al rendimiento potencial del activo. Y ello aumenta la probabilidad de que a corto plazo disminuirá su precio en el mercado.
De la misma forma, cuando el RSI se acerca a los 30 puntos, ello usualmente significa que el activo está "sobre-vendido", lo cual aumenta la probabilidad de que a corto plazo su precio aumentará.
Usualmente se recomienda confirmar los resultados del RSI utilizándolos en combinación con el "promedio móvil" antes de tomar cualquier decisión de compra o venta.
Los promedios móviles miden el promedio del precio del activo financiero durante lapsos específicos de tiempo, como son 30 o 50 días.
El más común es el promedio móvil de los 50 días. Así por ejemplo, si en un momento dado el RSI señala que la acción está "sobre-vendida" y a los pocos días el precio de un activo aumenta y "cruza" la línea del promedio móvil de 50 días, entonces ello aumentaría sustancialmente la probabilidad de que se inicia una fase de expansión a corto plazo del precio del activo.
Es posible también actuar a la inversa: usando un ciber-buscador de acciones vía Internet detectamos qué acciones acaban de cruzar el promedio móvil de 50 días y confirmamos el inicio del auge aplicando el RIS. En mi próxima columna ilustraré el tema con algunos ejemplos.
(*) El autor es profesor de la Universidad de Panamá y socio de la firma "Consultores del Istmo" (consultoresdelistmo@lycos.com).
El promedio móvil y el "RIS"
Fluctúa de 0 a 100 puntos y se considera como un "sobrecomprado" cuando se acerca a los 70 puntos.