El real brasileño terminó la jornada del jueves con fuerte apreciación de 10 por ciento, cotizada a 3.15 por dólar, interrumpiendo ocho jornadas consecutivas de derrumbe, tras semanas de agitada turbulencia financiera.
La moneda brasileña, que hasta el miércoles acumuló devaluación de 34 por ciento, se había depreciado 13 por ciento en esta semana de extrema turbulencia que los mercados atribuyen a las elecciones presidenciales de octubre y a la crisis de desconfianza internacional, y alcanzó la marca histórica de 3.47 por dólar.
Esta recuperación del real, tras una sangría de ocho días consecutivos de bajas, fue atribuida a un día de pocos compromisos y negocios, después de que el pasado miércoles el mercado enfrentó una jornada de vencimientos del cambio de la moneda en la Bolsa de Mercancías a Futuros, lo que exacerbó el nerviosismo, afirmó a AFP el director de cambio de la corredora Novacao, Mario Battistel.
Sobre Argentina, señaló que está “deseando que el FMI cierre un acuerdo” que “ponga las bases de estabilidad y de crecimiento económico”, pero agregó que “no he visto nada nuevo en los últimos días” por parte de esa nación.
En cuanto a Uruguay, reiteró su apoyo a una posible ayuda adicional del Fondo y de otras instituciones multilaterales, y señaló que ese país “se merece el apoyo en curso de la comunidad financiera internacional”.
O’Neill parte el domingo, día 4, hacia Brasil, Uruguay y Argentina, donde se entrevistará con sus respectivos presidentes para conocer las “previsiones y dirección económica” que siguen esos países, según dijo.