Si estás pensando en crear una red inalámbrica para tu hogar, lo primero que debes comprender es que la función de una red es la de “compartir” todos los dispositivos electrónicos y la información almacenada en ellos con el fin de dejarlos disponibles para todos en casa: desde el acceso a Internet y la impresión inalámbrica hasta videos y fotos familiares, emisoras de música y archivos musicales.
El dispositivo central de una red inalámbrica es el router.
Su función va mucho más allá de solo dar acceso seguro y eficiente a Internet a tus hijos desde cualquier habitación; de hecho, debes pensar que el router que uses debe ser capaz de admitir todo tipo de dispositivos –inalámbricos y cableados- como tabletas, teléfonos inteligentes, impresoras, notebooks, entre otros. El router es el centro de conexión de todos los dispositivos a tu alcance.
Desde el router, podrás dar acceso a los usuarios a uno u otro dispositivo y establecer prioridades de uso.