Los países asiáticos participantes en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) celebraron ayer el consenso recién alcanzado para la firma de un pacto que refuerza el papel comercial de la región, pero que de momento deja fuera a China.
Los cinco Estados asiáticos (Japón, Malasia, Singapur, Vietnam y Brunei) acordaron el lunes con otros cinco americanos (EE.UU., Canadá, México, Perú y Chile) y dos oceánicos (Australia y Nueva Zelanda) crear una zona libre de aranceles que representa alrededor del 40% del PIB mundial.
Pese a que aún debe ser refrendado en los 12 países, el tratado comercial multilateral más ambicioso trazado hasta la fecha se antoja como la mejor fórmula para revitalizar de manera sustancial a lo largo de los próximos años, un músculo exportador asiático que en los últimos tiempos ha dado señales de debilitamiento.
En Japón, tercera economía mundial y actor principal en las negociaciones junto a Estados Unidos, el sector automotor recibió con entusiasmo un pacto que resulta ventajoso.