La brasileña Compañía Hidroeléctrica de San Francisco (Chesf) se adjudicó, en un concurso público al que también concurrieron las españolas Cobra, Cymi y Elecnor, tres concesiones para la construcción de varias líneas de transmisión y subestaciones eléctricas en Brasil, informaron fuentes oficiales.
La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) precisó en un comunicado que las ofertas de Chesf presentaban un coste medio inferior de un 50,90% y que ese descuento se reflejará en las modalidades tarifarias.
El organismo licitó tres lotes integrados por cinco líneas de transmisión con una extensión total de 501 kilómetros y cuatro subestaciones eléctricas para los que se prevé una inversión de unos 170 millones de dólares y la generación de 2,150 empleos en los estados de Bahía, Ceará y Río Grande do Norte, todos en el nordeste del país.
A la subasta, efectuada en la bolsa de Sao Paulo, se presentaron también la firma brasileña Neoenergía, en la que la española Iberdrola tiene un 39% del capital social y un consorcio en el que participa la portuguesa CME.