Los grandes consorcios eléctricos que operan en Alemania registrarán fuertes pérdidas por el abandono anticipado de la energía nuclear que proyecta el gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, según un estudio hecho público por la organización ecologista Greenpeace.
Los grupos RWE, Eon, EnBW y Vattenfall perderían hasta 75,000 millones de euros si la desactivación de las plantas atómicas se realiza en 2015 como exige Greenpeace frente a la aun vigente prolongación de la vida de esas centrales