La aeronáutica brasileña Embraer desea mantener sus óptimos resultados y competitividad internacional a pesar de la decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de penalizar el programa brasileño de financiación de las exportaciones.
Embraer, mayor empresa exportadora de Brasil y cuarto fabricante mundial de aviones regionales, no se resentirá prácticamente con esta sanción de la OMC, motivada por las denuncias de su principal competidor, la firma canadiense Bombardier, informó este viernes el presidente de la firma brasileña, Maurício Botelho.
"El impacto en nuestra operación, si es que hay alguno, será mínimo.Tenemos fuerza intrínseca y capacidad para ser competitivos: estaremos en el mercado de forma agresiva, fuerte y eficiente", a pesar de no contar más con el Programa de financiación a las exportaciones (Proex), considerado una subvención, informó Botelho en una rueda de prensa en la sede de la compañía, en la localidad de Sao José dos Campos, a 90 km al noroeste de Sao Paulo.
Botelho estimó que los lucros de la compañía, que ha conseguido multiplicar de manera significativa sus ventas desde su privatización en 1994, le permitirán superar ese contratiempo.
El presidente afirmó que la OMC obligó a Brasil a modificar el Proex para que sea respetada la legislación de la Organización en lo que se refiere al libre comercio, pero que el Programa de financiación no debe desaparecer sino modificarse.
Según él, el gobierno ya se comprometió a continuar con el Proex para los compromisos adquiridos hasta noviembre de 1999, lo que significa más del 95% del total de contratos de Embraer.
La OMC ordenó a Brasil suspender su programa de financiación de exportaciones en el sector aéreo, y a indemnizar a Canadá con 1.300 millones de dólares, frente a los 3.500 millones que reclamaba Canadá, según cifras de la prensa.
Según Botelho, esa información no afectó al mercado e incluso el valor de las acciones de la empresa aumentó entre un 5 y un 7% en la bolsa de Nueva York y la de Sao Paulo.
Embraer está presente en varios nuevos mercados.Después de especializarse en la fabricación de aviones regionales de entre 30 y 70 plazas, comenzó a construir aviones mayores, con dos modelos hasta 107 plazas, y tres modelos corporativos, entre 10 y 37 plazas.
En el campo militar, Botelho anunció este viernes que está desarrollando un proyecto para fabricar en Brasil con la francesa Dassault un modelo avanzado del supersónico Mirage 2000/5.Para ello necesita conseguir un contrato la Fuerza Aérea nacional, que está renovando su flota.
En seis años, desde que la firma fue privatizada, Embraer pasó de fabricar cuatro aviones anuales a los 160 que espera construir este año. También pasó de registrar pérdidas por 300 millones de dólares al año a unos beneficios de 116 millones de dólares en sólo los seis primeros meses de 2000.
Embraer, creada por el gobierno brasileñ1969, registró en 1999 su mayor lucro histórico, con beneficios de 326 millones de dólares e ingresos brutos de 1.941 millones.
Embraer tiene previsto invertir en los próximos cinco años 1.315 millones de dólares, y actualmente tiene contratos por valor de 20.500 millones de dólares con las principales aerolíneas regionales, principalmente en Estados Unidos y Europa.
Botelho hizo estas declaraciones durante la entrega de su modelo RJ 145 número 300, de 50 plazas, a British Regional Airways, empresa que pidió 23 aviones de ese modelo y ya recibió 16.
El grupo que controla Embraer posee un 60% de las acciones con derecho a voto y está formado por el conglomerado financiero Compañía Bozano, Simonsen y los fondos de pensión Previ y Sistel, ambos brasileños.Un 20% está en manos de las francesas Aerospatiale-Matra, Dassault, Snecma y Thomson-CSF.
El gobierno brasileño tiene una acción de clase especial con un 1,4% del total de Embrear, que le permite participar en decisiones importantes sobre todo en materia de defensa. El resto de participaciones está pulverizado en el mercado.