El Gobierno mexicano colocó $1.800 millones en bonos samurai en el mercado japonés, con fecha de vencimiento en 2020, informó ayer la Secretaría de Hacienda en un comunicado.
El monto en la divisa japonesa es de 150.000 millones de yenes; los bonos otorgan un rendimiento del 1,51% y la operación está realizada bajo un programa de garantías del Japan Bank for International Cooperation (JBIC).
Esta es la segunda transacción de esta clase que lleva a cabo el Gobierno mexicano tras la que tuvo lugar en diciembre, a una tasa de rendimiento del 2,22%.
Debido a que hubo una fuerte demanda -el doble de lo emitido, por parte mayoritaria de inversores institucionales japoneses- la segunda emisión se ha formulado en mejores términos para el Gobierno mexicano.
El programa de la JBIC garantiza que el 94% de la deuda será colocado en los mercados de capitales de Japón. La Secretaría de Hacienda mexicana intenta, con su acceso al mercado asiático, diversificar la base de inversores.