El juicio por fraude y evasión fiscal del magnate ruso Platon Lebedev, uno de los principales accionistas de Yukos, el primer consorcio petrolero de Rusia, se abrió a puerta cerrada en un tribunal de Moscú.
Detenido el dos de julio pasado, Lebedev, de 43 años, compareció en el tribunal de Meshchansky, en el primer día del juicio.
El miércoles, sus abogados dijeron que el encarcelamiento de su cliente, que padece problemas de salud, viola sus derechos.
La detención de Lebedev acusado de "robo con estafa a gran escala" marcó el inicio del escándalo de la petrolera rusa, que sacudió durante varios días a los mercados y que sigue acaparando los titulares de los diarios.
En Rusia se considera que las acciones judiciales contra Yukos se emprendieron por orden del Kremlin, molesto por el hecho de que el ex presidente, Mijail Jodorkovsky, financiaba partidos de oposición sin ocultar sus propias aspiraciones políticas.