En las montañas de Donoso, en Colón, no sólo se está disparando la extracción de oro o las expectativas por explotar los yacimientos de cobre que yacen bajo ese poblado, sino que los trabajadores organizados de la industria minera están denunciando inestabilidad laboral y la dificultad de sindicalizarse en esta área.
Y es que, luego de un año de operaciones de extracción comercial de oro de parte de Petaquilla Gold con más 32,000 onzas extraídas de este metal, el Sindicato Industrial de Trabajadores de las Empresas Mineras de Panamá (Sitraemip), gremio que reúne a más de 700 trabajadores de esta empresa, está “apelando a las autoridades para que hagan frente a las nuevas políticas de la minera de contratar a los trabajadores en períodos de tres meses”.
“Se nos vendió que iba a darse un nivel de prosperidad en la región y en los trabajadores, pero cada vez con más y más contratos de tres meses, lo que Petaquilla Gold está dando es inestabilidad”, reclamó Luis González, asesor legal de Sitraemip.
Por su parte, Carlos Salazar, vocero de Petaquilla Gold, explicó que al estar en la compañía en el período de extracción lo que más está requiriendo son técnicos especializados, y el personal eventual lo utilizan para quehaceres que ya no son comunes en la mina, como lo fue en la etapa de construcción.
Sin embargo, González sostiene que “a trabajos permanentes, los trabajadores deben ser permanentes”.
Por su parte, Emely Figueroa, secretaria de Organización del Sitraemip, quien lleva los registros internos de los puestos que ocupan los agremiados, detalla que “son cocineros, conductores, seguridad, personal de lavandería y hasta operadores” los que la empresa está contratando por períodos de tres meses.
Esta situación es ventilada entre ambas partes, en los tribunales de justicia de Coclé. Mientras que, alrededor de Minera Panamá, compañía que planea extraer cobre, se da una cronología de disconformidades.
La sindicalización.
Para el presidente de Minera Panamá, Ernest Mast, las quejas de los trabajadores mineros a través del Sitraemip, no tienen relación con esta compañía, que según el ejecutivo, “sólo mantiene a más o menos a siete agremiados a este grupo” y no los 150 que dice el sindicato están inscritos.
Y es que del lado del grupo organizado, Figueroa explica que “la mayoría de los sindicalizados que tienen en Minera Panamá hay que mantenerlos en el anonimato, si no, la compañía comienza a despedirlos”.
De Minera Panamá, el Sitramiep reclama, entre varias quejas, que obstruyen el derecho a la sindicalización de los obreros y que inciden en ellos para que renuncien a estar organizados.
Mast asegura que Minera Panamá “respeta el derecho a sindicalización de los trabajadores, sólo que ellos le han solicitado a la empresa que quieren eligir o no si quieren estar en sindicatos”.
Del lado del Sitraemip, se detalló que entre noviembre del 2009 a abril del 2010 intentaron hacer varias reuniones en los campamentos de Minera Panamá, donde no se les permitió el acceso a un sitio adecuado para hacer las actividades y los que acudieron fueron cesados en sus trabajos.
El presidente de Minera Panamá, por su parte, reitera que “lo que el grupo no tiene es poder de convocatoria y que ellos sí le cedieron los salones adecuados para sus reuniones”. Ante las respuestas de Mast, se le consultó si podría estar pasando alguna irregularidad con las reuniones de los trabajadores y el sindicato que él desconociera, y el alto ejecutivo negó qué podría pasar.