Varias decenas de trabajadores del astillero Fincantieri ocuparon ayer el aeropuerto de Génova, en el noroeste de Italia, e impidieron el embarque de pasajeros, provocando retrasos y cambios en las rutas de algunos aviones.
Los manifestantes, que se oponen al plan de reorganización de la empresa y piden un encuentro con el ministro italiano de Desarrollo Económico, Corrado Passera, bloquearon el acceso a los mostradores de facturación, por lo que muchos viajeros no pudieron tomar su vuelo, informan los medios de comunicación locales.
El secretario general del sindicato Fiom, Francesco Grondona, anunció que ocuparán el aeropuerto hasta que se les indique una fecha para celebrar la reunión con Passera y otros representantes locales y regionales para abordar el nuevo plan que propone la compañía.
“Entiendo el malestar de los pasajeros, pero no tenemos opción”, dijo Grondona.
Debido a la ocupación del aeródromo genovés, un vuelo previsto para ayer.