La empresa belga Tractebel se adjudicó la construcción del gasoducto en Lima y la explotación de una red de distribución del gas proveniente de Camisea (sureste), en la capital por un lapso de 30 años, informó el ministerio peruano de Energía y Minas.
Tractebel se comprometió a realizar inversiones en los próximos cinco años que alcanzarían los 200 millones de dólares, "que comprenden el cambio de redes que vienen de alta presión a presión de entrega", señala una nota del ministerio.
El gas de Camisea, ubicado en la cabecera norte del departamento de Cusco, tiene enterradas reservas hasta por 13 trillones de pies cúbicos de gas natural y entre 700 y 800 millones de barriles líquidos. Oficialmente llegará a Lima en el 2004.
Se indicó que el volumen total de negocios que representa la operación de distribución asciende a unos mil millones de dólares. El proyecto implica en su primera fase el gasoducto principal de 60 km que cubrirá de sur a norte la capital y que abastecerá de gas natural algunas industrias y generadoras de energía de la ciudad y sus alrededores.
En la parte de transporte se encargará de traer el gas de Camisea a Lima a través de un ducto para líquidos, desde Camisea a Pisco (a 250 km al sur de Lima) y un gasoducto de gas natural de Camisea a Lima.
Tractebel tiene el compromiso de que en los primeros años deberá atender a unos 10,000 consumidores y en los siguientes seis años llegar a 70,000 clientes, según Joe Remacle, director ejecutivo de la empresa belga.