La empresa boliviana Quipus, dependiente del Estado, dejará de ensamblar y producir celulares a partir del siguiente año debido a la competencia que ofrecen las firmas asiáticas en el mercado local, informó una fuente oficial.
El ministro de Desarrollo Productivo, Eugenio Rojas, indicó que "para esta clase de industria en el mercado hay mucha competencia con la industria china o coreana", y admitió que "es difícil competir".
Rojas explicó que la principal dificultad que tiene la empresa es competir con la actualización periódica que realizan las firmas asiáticas a sus productos.
La empresa pública ofreció al mercado boliviano a finales del 2015 dos modelos de celulares de gama alta y media, bajo la premisa de ensamblar 35 mil por año que, sin embargo, no tuvieron.
Las computadoras producidas por la empresa fueron parte de un proyecto del Gobierno boliviano destinado a la entrega gratuita de ordenadores a estudiantes y maestros de escuelas públicas del país.