Empresarios privados vaticinaron sombrías perspectivas para la economía de Brasil que contrastan con las optimistas previsiones también difundidas ayer por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La primera economía de América latina se comportó en el primer trimestre de este año por debajo de lo esperado, según cálculos de la Confederación de Nacional de Industria (CNI) difundidos en un comunicado de prensa.
Los datos de esta organización de empresarios privados indican que la situación internacional y el alza en los precios del petróleo hicieron que la recuperación fuera menos intensa de lo que apuntaban las primeras expectativas.
Las conclusiones se basan en una encuesta hecha por la CNI entre el 27 de marzo e 17 de abril pasados entre 270 grandes industrias y 1,192 medianas y pequeñas en todo el país.
El coordinador de la Unidad, Flávio Castelo Branco, comentó que el Indice de Confianza del CNI sobre la situación actual retrocedió desde 50.1 puntos en enero hasta 47.9 puntos en abril, por debajo del límite considerado positivo.
Una interrupción en la trayectoria a la baja de las tasas de interés podría mermar la confianza de los empresarios, opinó Castelo Branco.
Para la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), el más industrializado del país, el comienzo del año estuvo lejos de la recuperación económica, por lo que la generación de empleos sigue limitada. Tampoco aumentó la demanda de bienes y de crédito.
El Banco Central confirmó el miércoles pasado la tasa básica referencial de interés en 18.5 por ciento anual, pese a las esperanzas de varios sectores de la economía que apostaban a una reducción.
Carlos Roberto Liboni, presidente de Fiesp, afirmó que las dificultades han aumentado. "La manutención de la tasa prorroga los obstáculos para la recuperación de la actividad industrial", dijo, según la Agencia Estado. Para el empresario, sin una reducción estable en las tasas será difícil alcanzar agilidad en la economía y un crecimiento sostenido.
Liboni expresó también la preocupación por el nivel de precios al afirmar que "no se ven los beneficios en el control inflacionario". También criticó los nuevos aumentos en las cargas fiscales que están siendo aplicados por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso en un esfuerzo por mantener el equilibrio fiscal.
Empresarios advierten de que los altos intereses limitan la expansión de la economía y prevén que eso influya para que el crecimiento esté por debajo de dos por ciento este año. En 2001 Brasil creció 1.5 por ciento frente al el 4.4 por ciento en el 2000.
El valor de las exportaciones de Brasil es pequeño en proporción con el PIB y alcanza a sólo unos 55,000 millones de dólares (10 por ciento del total). Según economistas, eso hace que el crecimiento dependa mucho más de factores locales como las tasas de interés y la demanda agregada interna.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo, sin embargo, en Washington que el crecimiento económico de Brasil "ganará fortaleza" durante 2002 y el próximo año, ayudado por la recuperación financiera de los Estados Unidos y de Europa.
Empresarios brasileños son más pesimistas que el FMI
Para la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), el más industrializado del país, el comienzo del año estuvo lejos de la recuperación económica, por lo que la generación de empleos sigue limitada.